Acá descansa mi cabecita rota es una propuesta expositiva del artista TITO Del Moral que explora la vulnerabilidad y la memoria corporal a través de la experiencia personal. Tras más de diez años conviviendo con dolor, el autor trasciende la lectura puramente clínica de la dolencia para concebir el cuerpo como un archivo personal en constante construcción. La muestra se compone de 15 piezas que integran hilos, sangre, telas y medicamentos como materias esenciales del relato visual. A través de técnicas que van desde la mancha en acuarela hasta piezas tridimensionales —como una almohada intervenida con sutura y bordado obsesivo—, la exposición articula los momentos de crisis, aislamiento y sanación, transformándolos en un testimonio gráfico de resistencia y reconstrucción artística. La muestra es un recorrido por la cosmovisión del espacio y la espiritualidad de la geometría, donde mito y experiencia personal se entrelazan: el hilo de Ariadna, la locomotora de su infancia y la alquimia del metal se convierten en metáforas de creatividad y trascendencia.


  • Fecha:09/11/2026 06:30 PM - 09/26/2026 05:00 PM
  • Ubicación Carrera 13 No. 28 - 45 (Mapa)
  • Más información:Parque Central Bavaria - Local 105 Manzana 2

Descripción

Espacio Bel Art Galería presenta la muestra Acá descansa mi cabecita rota de TITO Del Moral

Espacio Bel Art Galería abrirá sus puertas para presentar Acá descansa mi cabecita rota, una muestra individual del artista TITO Del Moral que explora la vulnerabilidad y la memoria del cuerpo tras más de una década conviviendo con dolor. La exposición no aborda la enfermedad desde un enfoque clínico, sino como un archivo personal donde el hilo, la sangre, las telas y los medicamentos se transforman en materia artística. A través de 15 piezas que van desde la mancha en acuarela hasta una almohada intervenida con sutura y bordado obsesivo, el autor convierte sus procesos de crisis, aislamiento y sanación en un testimonio de resistencia visual.

El recorrido propone un diálogo íntimo a través de cinco facetas centrales: el cuerpo como mancha, el cuerpo dividido, el cuerpo químico, el cuerpo carta y el cuerpo almohada. En cada una de estas obras emblemáticas —como No me puedo levantar, Bipolar o Bupropión retrato—, Del Moral utiliza la catarsis del arte no para buscar compasión, sino para reivindicar el derecho a existir desde la fragilidad. La muestra invita al espectador a adentrarse en una cartografía de cicatrices cosida a mano, que convierte la experiencia cotidiana de la dolencia en un manifiesto creativo sobre cómo ponerse de pie para seguir siendo artista.